Nanotubo de carbono

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Modelo de nanotubo de carbono de pared múltiple

Los nanotubos de carbono poseen estructura cilíndrica y están compuestos por una o más láminas tubulares similares al grafeno, denominándose nanotubos de carbono de pared simple (SWCNT) o de pared múltiple (MWCNT), respectivamente. El diámetro puede variar entre aproximadamente 1 nm para los de pared simple hasta más de 100 nm para los de pared múltiple, mientras que la longitud puede sobrepasar algunos centenares de micrómetros. Los nanotubos son materiales química y térmicamente muy estables, que presentan una elevada elasticidad, conductividad eléctrica y térmica, alta relación resistencia-peso y baja densidad. Asimismo, presentan una gran resistencia a la deformación y al estiramiento.

La utilización de nanotubos de carbono por el ser humano tiene un origen muy antiguo: los árabes fueron capaces de crear espadas de excepcionales propiedades (las famosas espadas de Damasco) gracias a la presencia de nanotubos de carbono que fortuitamente se incorporaban al hierro durante el proceso de enfriamiento y forjado en contenedores con carbón vegetal. Pero el descubrimiento y descripción del nanotubo de carbono no llegó hasta 1991, de la mano del físico japonés Sumio Iijima.

Toxicidad[editar]

En numerosos estudios de experimentación animal se ha llegado a la conclusión de que la acumulación de nanotubos de carbono da lugar a inflamación pulmonar, fibrosis pulmonar, granulomas y citotoxicidad pulmonar. Al parecer, algunas variedades de nanotubos de carbono se acumulan en los pulmones y tienen una biopersistencia y comportamiento similar a las fibras de amianto.

Véase también[editar]

Nanomaterial.

Legislación[editar]

Comisión Europea: Aspectos reglamentarios de los nanomateriales.

Comisión Europea: Segunda revisión de la normativa sobre los nanomateriales.

Bibliografía[editar]

VV.AA.: Seguridad y salud en el trabajo con nanomateriales. INSHT.

Marta Bermejo Bermejo, Pedro A. Serena Domingo: Los riesgos de la nanotecnología, CSIC, 2017.