Dermatosis profesional

De Previpedia
Saltar a: navegación, buscar

Llamamos dermatosis profesional a toda afección de la piel en la que pueda demostrarse que el trabajo es su causa fundamental o un factor importante que contribuye a ella. Las dermatitis de contacto suponen entre el 90% y el 95% de las dermatosis profesionales.

Clasificación de las dermatosis profesionales[editar]

Mecánicas
Vibraciones Trabajos con martillos vibratorios y determinadas maquinarias pueden producir un síndrome de Raynaud.
Cuerpos extraños La introducción de sustancias o productos utilizados en el trabajo pueden originar diversos cuadros cutáneos, como son:
  • Amianto: verruga de asbesto.
  • Aceites de corte: oleomas y foliculitis tipo “botón de aceite”.
  • Berilio: granulomas sarcoideos.
  • Carbón: tatuajes de coloración azul pizarra.
  • Hierro: siderosis, marrón o amarillenta.
  • Plata: argiria localizada.
  • Sílice: granuloma silicótico.
Sinus pilonidal Granuloma interdigital, como puede ocurrir en trabajadores de peluquería, por la reacción inflamatoria que provoca la presencia de tallos pilosos en la piel.
Dermatosis artefactas o patomimias En ocasiones, las lesiones son producidas por el propio trabajador con objetos mecánicos, intentando simular una DP. El estudio y diagnóstico de estos enfermos será realizado por personas altamente cualificadas, con la colaboración de otros profesionales (psiquiatras, psicólogos, etc.) debido a su complejidad y a las implicaciones médico-legales que pueden acarrear.
Fenómeno isomórfico de Koebner En algunos enfermos con procesos cutáneos frecuentes, como psoriasis, liquen plano o vitíligo, pueden aparecer lesiones de estas enfermedades en las zonas de roce o de presión continua
Químicas
Forma irritativa Es muy frecuente, con una patología eccematosa que en general es leve o moderada.
Formas alérgicas De gran interés en la valoración del puesto de trabajo y en la posible vida laboral del trabajador. Destacan los eccemas de contacto alérgicos de la construcción, los producidos por fluidos de corte, por resinas diversas o por tintes capilares.
Vegetales
Plantas ornamentales Producen enfermedades en los jardineros y trabajadores de viveros, cuyas lesiones pueden ser producidas por los bulbos de las plantas o por las propias plantas. Hay que tener en cuenta que estas pueden producirse en la manipulación de jardines domésticos, tratándose entonces de dermatosis extraprofesionales.
Plantas comestibles Además de reacciones tardías o tipo IV, pueden producir una hipersensibilidad de tipo I o inmediata, causada principalmente por las proteínas. Incluso no es raro que se combine un eccema de contacto alérgico por un mecanismo de hipersensibilidad tipo IV, con un eccema irritativo. También se puede asociar un eccema irritativo o bien endógeno con una hipersensibilidad inmediata de tipo I, lo que se conoce como una dermatitis de contacto proteínica. Este último cuadro es difícil de diagnosticar y necesita de la utilización del prick test.
Maderas Las maderas tropicales son causa de frecuentes sensibiizaciones, debido principalmente a las quinonas.
Agentes biológicos
Bacterias y virus Erisipeloide, tuberculosis verrucosa, nódulos de los ordeñadores, etc.
Micosis Tanto superficiales como profundas.
Enfermedades zoo-parasitarias Sarnas animales y humana, afección por artrópodos, etc.

Profesiones con mayor riesgo de desarrollar una dermatosis profesional[editar]

Profesión Alérgeno Fuente de exposición
Construcción Cromo
Componentes de gomas (tiuram, carbas, mercaptos)
Resinas: epoxy, acrilatos
Cemento
Guantes
Botas
Suelos Industriales
Anclajes
Peluquería Parafenilendiamina y derivados
Formol, Kathon CG
Níquel
Tintes
Champús
Instrumental
Metalúrgicos Antioxidantes
Formol
Isotiazolinonas

Fluidos de corte
Ind. plásticos Resina epoxy
Resinas acrílicas
Aminas

Endurecedores, sellantes
Sanitarios Componentes de gomas
Resinas (epoxy, acrilatos)
Formol
Guantes
Prótesis
Antisépticos
Artes gráficas Cromo, Cobalto
Resinas (epoxy-acrilatos)
Tintas
Tintas fotosensibles
Hostelería y alimentación Componentes de gomas
Proteínas animales
Vegetales (ajo, cebolla) y frutas
Guantes
Carnes y pescados
Vegetales y Hortalizas

Recomendaciones preventivas en el ámbito laboral[editar]

  1. Facilitar información comprensible y exacta sobre las sustancias y los materiales que se usan en el trabajo, así como los riesgos que comportan. Del mismo modo, hay que explicar las precauciones que se deben adoptar para evitar estos riesgos, cómo actuar en el caso de contacto de la piel con sustancias agresivas y las medidas básicas de higiene personal (programas de protección cutánea).
  2. Implantar sistemas para que los contenidos de los programas de protección cutánea sean asumidos por los trabajadores. Un medio eficaz para que esta información específica llegue a todo el personal es disponer carteles en los vestuarios y las áreas sanitarias.
  3. Cuidar la higiene personal. En muchas actividades es recomendable la ducha diaria en el lugar de trabajo después de la jornada laboral, así como la limpieza periódica de las manos y de las zonas de la piel expuestas a factores agresivos. Estas medidas reducen el tiempo de contacto con el producto o material contaminante y evitan su transporte a otros entornos: domicilio, medios de transporte (coche, autocar, etc.) o centros sociales.
  4. Disponer de locales de aseo. La medida anterior requiere la existencia de instalaciones sanitarias con duchas y lavamanos donde la zona sucia esté separada de la zona limpia. El lavamanos es aconsejable que esté dotado de sistemas de abertura que no sean manuales (accionados con el pie, células fotoeléctricas, etc.) para evitar la transmisión de contaminación.
  5. Implantar, de forma prioritaria, medidas colectivas de prevención que sean lo más asequibles a cada tipo de trabajo: sustitución de sustancias nocivas, instalación de sistemas de ventilación y extracción localizada, instalaciones sanitarias adecuadas y automatización de procesos de trabajo.
  6. Usar las protecciones personales cuando las medidas colectivas no se puedan aplicar o no garanticen el cuidado suficiente de la piel. Existen prendas de protección cutánea (guantes, botas, sombreros, mandiles, caretas, etc.) y productos protectores específicos (cremas o pomadas). Estas no constituyen una «barrera» de seguridad total, pero son útiles para facilitar la limpieza, proteger de las radiaciones ultravioleta (rayos UV) y para los usuarios de guantes y botas impermeables.
  7. Aplicar la crema protectora sobre la piel limpia antes de iniciar cada trabajo y después de cada descanso, especialmente en la zona de entre los dedos y en la base de las uñas. Sin embargo, estos productos no deben ponerse nunca sobre pieles que sufran algún tipo de alteración, ni debajo de guantes de látex, ya que pueden agravar o favorecer el problema dermatológico.
  8. Escoger el tipo de limpiador según la suciedad. Por lo general, el agua y el jabón son suficientes, pero de no ser así se tendrá en cuenta lo siguiente.
    Poca suciedad: un limpiador de pH neutro, sin disolventes y menos de un 10% de tensioactivos.
    Suciedad media y tenaz: detergente de pH ligeramente alcalino, sin disolvente para las grasas, y con menos de un 30% de disolvente para colas y pinturas.
  9. Evitar los productos abrasivos.
  10. Limpiar correctamente la piel. Usar sólo el jabón necesario, frotando a fondo, primero sin agua y luego con poca. Al finalizar, la suciedad y el jabón se enjuagarán totalmente con abundante agua.
  11. Evitar los secadores de aire caliente, así como las toallas de papel de baja calidad, puesto que resecan la piel. La mejor opción son los dispensadores automáticos de toallas de tejido.
  12. Tener precaución con el uso indiscriminado de los guantes de látex, en especial el personal sanitario, de la limpieza, de laboratorios y peluquerías, puesto que una exposición prolongada a este material, como reacciones alérgicas al mismo, pueden ocasionar enfermedades en la piel. Es conveniente usar los guantes de látex sólo cuando sea necesario y de forma alternativa con otros de distinto material (limitar la exposición).

Bibliografía[editar]

VV.AA.: Enciclopedia práctica de Medicina del Trabajo. INSST.