Asiento de trabajo

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Asiento de trabajo

Un buen asiento de trabajo debe proporcionar al cuerpo un apoyo estable, en una postura dinámica cómoda durante un período determinado de tiempo, psicológicamente satisfactorio y adecuado a la tarea o actividad a realizar.

Requisitos fundamentales de un asiento de trabajo[editar]

  • No dificultar la circulación de la sangre en las extremidades inferiores; para ello, no debe generar compresión en ningún punto que impida la circulación.
  • Permitir el mantener una postura y cambiarla fácilmente.
  • Proporcionar un apoyo para la columna vertebral, y, en especial, para la zona lumbar.
  • Proporcionar una superficie con un nivel suficiente de fricción para evitar el resbalar del asiento.
  • Proporcionar, para mayor comodidad, una superficie transpirable.

Parámetros fundamentales de diseño[editar]

  • Altura: debe ser ajustable por el usuario. La altura adecuada para un usuario sentado en posición erguida es igual a la altura del poplíteo (hasta la corva) más la altura del piso del calzado. La silla de tipo A, diseñada para un mayor rango de población laboral, presenta un campo de regulación en altura que incluye, como mínimo, el rango 400-510 mm.
  • Profundidad: debe ser inferior a la longitud poplíteo-trasero del usuario. Se recomienda de 400 420 mm.
  • Anchura: debe ser mayor que la anchura de las caderas. Los reposabrazos también deben ser diseñados teniéndose en cuenta la anchura de las caderas máxima. La anchura recomendada es de 400 mm.

Aspectos dinámicos de la posición sentada[editar]

  • Ángulo de asiento: debería ser variable para permitir a los usuarios cambiar de postura hacia delante y hacia atrás, y favorecer de este modo la circulación sanguínea.
  • Desplazamiento relativo del asiento y del respaldo: deberían ser variables en todo momento por los usuarios con el fin de mejorar la comodidad y adaptarse a los requisitos de la tarea.
  • Pies rodantes: son recomendables para permitir el desplazamiento fácil y seguro en distancias cortas. A la hora de escoger las ruedas hay que tener en cuenta el tipo de suelo y que el asiento no debe moverse si no es por voluntad de su ocupante.
  • Mecanismo pivotante: debería permitir la modificación de la orientación del cuerpo del usuario sin obligarle a girar la columna vertebral ni a girar el torso.
  • Respaldo: debería proporcionar apoyo a la espalda, muy especialmente a la región lumbar, en todas las posiciones para el usuario sentado en el asiento. Los respaldos bajos deberían empezar a un nivel inmediatamente superior a la parte carnosa del trasero, tener su curvatura máxima al nivel de la región lumbar media (para favorecer la lordosis y evitar la cifosis) y terminar por debajo del nivel de los omóplatos para impedir el movimiento de la parte superior del cuerpo.
  • Reposabrazos: permiten el reposo del sistema muscular del cuello y de los hombros, y pueden ser de ayuda para levantarse y sentarse. Deberían ser regulables o desmontables si pudieran dificultar la postura de trabajo del usuario. Deben poder deslizarse bajo el plano de trabajo. No deben estorbar el acceso al puesto de trabajo.

Véase también[editar]

Pantalla de visualización de datos

Legislación[editar]

Real Decreto 488/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas al trabajo con equipos que incluyen pantallas de visualización.

Bibliografía[editar]

UNE EN ISO 9241-5. Requisitos ergonómicos para trabajos de oficina con pantallas de visualización de datos (PVD). Parte 5: Concepción del puesto de trabajo y exigencias posturales.
UNE EN 1335-2. Mobiliario de oficina. Sillas de oficina. Parte 2: Requisitos de seguridad.
INSHT: Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de equipos con pantallas de visualización.
María Peñahora García Sanz: Nota Técnica de Prevención 1129. Criterios ergonómicos para la selección de sillas de oficina.