Síndrome del edificio enfermo

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Cuando en un mismo edificio existe un porcentaje importante de trabajadores que manifiesta quejas diversas referentes a su estado de salud o de bienestar y no se encuentra una causa clara que explique esta situación, podemos encontrarnos ante lo que se ha dado en llamar “síndrome de edificio enfermo” o SEE. Entre los síntomas más característicos asociados al síndrome de edificio enfermo se encuentran:

  • Oculares: escozor, enrojecimiento, lagrimeo.
  • Vías respiratorias superiores: rinorrea (goteo nasal), congestión nasal, picor nasal, estornudos en salva, hemorragia nasal, sequedad de garganta, ronquera, sed.
  • Pulmonares: opresión torácica, sensación de ahogo, pitidos, tos seca.
  • Cutáneos: eritema (enrojecimiento), sequedad cutánea, prurito (generalizado o localizado).
  • Generales: dolor de cabeza, somnolencia, letargo, dificultad para concentrarse, irritabilidad, náuseas, mareos.

Los síntomas se manifiestan más frecuentemente por la tarde que por la mañana, y desaparecen o mejoran fuera de la jornada laboral, especialmente los fines de semana y períodos vacacionales. El personal auxiliar es más propenso a experimentar molestias que el directivo, y existe mayor número de quejas cuanto menor es el control de las personas sobre su entorno.
Puede hablarse de dos tipos de edificios enfermos: los edificios temporalmente enfermos (nuevos o de remodelación reciente), en los que los síntomas remiten con el tiempo (aproximadamente medio año), y los edificios permanentemente enfermos, en los que los síntomas persisten, incluso después de haberse tomado medidas.
Existe una serie de características que se presentan a menudo, aunque no necesariamente siempre, en los edificios con SEE:

  • Sistema de ventilación forzada de aire común a todo el edificio o a amplios sectores del mismo. Recirculación, al menos parcial, del aire.
  • Calidad deficiente de los elementos constructivos.
  • Abundancia de material textil en las superficies interiores.
  • Ambiente térmico homogéneo. Poco control sobre las condiciones de temperatura y humedad del aire por parte de los trabajadores.
  • Edificios herméticos con ventanas continuamente cerradas y bloqueadas.

Los factores sobre los que es necesario actuar en caso de SEE son múltiples y diversos, pero pueden mencionarse el control sobre el sistema de ventilación, la mejora de los factores organizacionales, la modificación del entorno de trabajo, mejoras en la limpieza y el mantenimiento, o el aislamiento de las fuentes de ruido.

Legislación[editar]

Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.

Bibliografía[editar]

VV.AA.: El síndrome del edificio enfermo. Metodología de evaluación. Servicio de Ediciones y Publicaciones. INSHT.
INSHT: Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo.
M.J. Berenguer Subils: Nota Técnica de Prevención 289. Síndrome del edificio enfermo: factores de riesgo.

Enlaces externos[editar]

El síndrome del edificio enfermo: concepto, identificación y evaluación. Confederación Española de Organizaciones Empresariales.
Wriu Valenzuela, P.: Síndrome de edificio enfermo. Ergonomía ocupacional SC.